Es la
estrella del sistema planetario en el que se encuentra la
Tierra; por lo tanto, es el astro con mayor
brillo aparente. Su visibilidad en el
cielo local determina, respectivamente, el
día y la
noche en diferentes regiones de diferentes planetas. En la Tierra, la
energía radiada por el Sol es aprovechada por los seres
foto sintéticos, que constituyen la base de la
cadena trófica, siendo así la principal fuente de energía de la
vida. También aporta la energía que mantiene en funcionamiento los
procesos climáticos. El Sol es una estrella que se encuentra en la fase denominada
secuencia principal, con un
tipo espectral G2, que se formó entre 4567,9 y 4570,1 millones de años y permanecerá en la secuencia principal aproximadamente 5000 millones de años más. El Sol, junto con todos los cuerpos celestes que orbitan a su alrededor, incluida la Tierra, forman el
Sistema Solar.
A pesar de ser una estrella mediana, es la única cuya forma se puede apreciar a simple vista, con un
diámetro angular de 32′ 35″ de arco en el
perihelio y 31′ 31″ en el
afelio, lo que da un diámetro medio de 32′ 03″. La combinación de tamaños y distancias del Sol y la
Luna son tales que se ven, aproximadamente, con el mismo tamaño aparente en el cielo. Esto permite una amplia gama de
eclipses solares distintos (totales, anulares o parciales).